Después de dos intentonas al Lobo en lo que va de año, ya era hora de que se cumpliese aquello de "a la tercera va la vencida". Y ya de paso, estrenar primavera recién llegada de los nortes y los mares.
¡Y por fin se acabó una ruta como deseábamos y con lo que queríamos! Que bastante mala suerte hemos ido teniendo casi todo este invierno...
Con sus 2.273m es el techo de Castilla - La Mancha y desde luego que a mí me ha sorprendido más de lo que esperaba. El viento en la cumble del Lobo (y en sus circundantes también ascendidas y a cuál más bonita) -que lo medimos- oscilaba los 73 nudos de velocidad, algo así como unos 130-140 km/h nada menos. Daremos gracias al coleguita Lorenzo que acompañaba más simpático que nunca, ya que con esos ventorrales y con ese "airecito" cualquiera se podía quedar tieso.
También agradecer a Juan Carlos que me llevase al techo manchego a pesar de que él ya lo conocía y de que no le importase repetirlo para que yo lo pudiera coronar. ¡Mil gracias!
Y aquí os dejo caer alguna foto...